Historia del centro

 

 

En la primavera de 1.887 a instancias de las PP jesuitas, establecidos en el colegio de Santo Domingo y con el apoyo incondicional del Sr. Obispo, D. Juan Maura Gelabert, llegaron las dos primeras religiosas de Jesús-María a nuestra ciudad: la M. Mª de San Ligorio, Provincial en aquel momento y la M. San Hermenegildo.

Buscaron casa para establecer el nuevo Colegio y, después de visitar varias, decidieron alquilar provisionalmente el noble y antiguo palacio del Marqués de Lacy, en la calle de San Juan, capaz de albergar a la comunidad de religiosas y a las primeras alumnas.

El 19 de agosto del mismo año se instaló la nueva comunidad de Jesús-María. La apertura del Colegio fue a mediados de septiembre, acudiendo un considerable número de alumnas internas y mediopensionistas. Pronto se vio la necesidad de un espacio más amplio.

Los religiosos agustinos habían sido expulsados de su convento en 1.835, éste se vendió a pública subasta y fue convertido en plaza de toros. Cuando las religiosas de Jesús-María buscaban casa en Orihuela o sitio para construirla, supieron que la plaza de toros, sin duda por defecto de construcción, amenazaba ruinas y tras varios meses de conversaciones y trato con el dueño, se pudo adquirir para casa religiosa y Centro Educativo.

Del antiguo edificio se conservó la bella fachada neoclásica y las sólidas paredes exteriores, que eran los muros del antiguo convento agustino, de ellas se levantó el nuevo edificio de amplias galerías y con hermoso patio central, en el claustro de robustos pilares y arquería de mediopunto que pasó a ser el centro de la vida del Colegio.

El Sr. Obispo cedió la Iglesia de San Agustín para uso de la comunidad y del Colegio, abriéndose puertas de comunicación a la misma desde el claustro, el huerto y la galería del primer piso.

En poco menos de tres años, se levantó el edificio y a él se trasladó, en 1.889, el Pensionado que ya había funcionado con gran interés y dedicación por parte de las religiosas y con satisfacción por parte de las familias de Orihuela, que vieron cubiertas las necesidades de la localidad con la apertura de un externado, una escuela gratuita, la Escuela de San José, y la Escuela Dominical, como era habitual en todos los centros de Jesús-María.

En el año 1904 se quiso conmemorar, con alguna obra apostólica, el quincuagésimo aniversario de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción y se estableció una agrupación de jóvenes y señoras , antiguas alumnas en casi su totalidad que tuvieron como fin trabajar para las iglesias necesitadas, para los pobres y para las misiones. Se llamó “Centro de la Inmaculada y de San Francisco Javier”.

En 1916 sustituye su nombre por el de “Camareras del Santísimo Sacramento” y se presentó como filial de la asociación del Colegio de Jesús-María de Alicante. Además de la actividad manual, cada mes tenían un día de retiro y anualmente los ejercicios espirituales de San Ignacio.

 

 

 

En 1.936, a causa de la Guerra Civil, las religiosas tuvieron que abandonar el Colegio, desaparecieron los archivos del mismo y quedó éste convertido en cárcel. Después se convirtió sucesivamente: en guardería de niños, en Instituto de Segunda Enseñanza y en cuartel de carabineros.

En 1.939, no sin dificultades, se comienza a reconstruir el Colegio y todas las dependencias deterioradas en estos tres años. Se abre de nuevo con una asistencia de 228 alumnas, de las cuales casi cien llenaban el pensionado.

En esta nueva etapa, se imparten, además del Parvulario, Primera y Segunda Enseñanza y lo que se llamaba Cultura General.

En 1.947 se obtiene la autorización provisional de la Primera Enseñanza y en 1.956, la definitiva.

Se autoriza como Centro de Bachillerato en 1.943 y se reconoce como centro oficial de Bachillerato en 1.956.

En 1.949 se crea la Escuela de Magisterio de la Iglesia Jesús-María, a la cual, además de numerosas jóvenes de Orihuela, asistieron de otras ciudades de la zona y de otras regiones de España. En 1.970 se unifica con la escuela de la Iglesia de Jesús Maestro, de esta ciudad, siendo mixta desde esa fecha hasta su cierre en 1.976, ante la imposibilidad de solicitar la transformación en escuela Universitaria. Nuestra ciudad y sus alrededores han sido testigos de varias generaciones de maestras y maestros de Primera Enseñanza que han ayudado a extender la cultura, sobre todo en Orihuela y pedanías y han dejado huella en muchas generaciones.

En 1.972 empieza a funcionar en el Centro, la Enseñanza de Formación Profesional de Primer Grado, impartiéndose las ramas Administrativa y Sanitaria. En la actualidad, transformada en Ciclos Formativos de Grado Medio.

Al cambiar los planes de estudio, queda sustituida la Primera Enseñanza por la Enseñanza General Básica en 1.973. Ese mismo año se obtiene la autorización definitiva del Preescolar.

Asimismo, la homologación del Bachillerato Unificado y Polivalente (BUP) tiene su aprobación definitiva en 1.979. Estas enseñanzas dejaron de impartirse en el Colegio por la apertura y sucesivas ampliaciones del Primer Instituto de la ciudad.

Nuestro Colegio tiene más de cien años. Desde la celebración del centenario se ha abierto al mismo, nuevos retos y transformaciones, adaptándose día a día a las nuevas realidades de las Leyes de Educación y del entorno.

Desde su origen hasta hoy, sólo ha buscado una cosa: desde el carisma de su fundadora, Claudina Thévenet, servir a la ciudad de Orihuela, a través de la educación cristiana.